🎥 Videoarte: Diez artistas que transformaron la pantalla en arte
- catstailmedia
- Sep 5, 2025
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El tema de nuestro nuevo episodio del podcast Perspectivas del Arte Contemporáneo es el videoarte, un lenguaje artístico que desde los años sesenta rompió las reglas del cine y de la televisión. En lugar de contar historias tradicionales con guiones, actores y cámaras, el videoarte se centró en la experimentación: usar la imagen en movimiento para pensar el tiempo, el cuerpo, la política, la identidad y la tecnología.
En este artículo queremos acompañar el episodio con una mirada más extensa. Aquí repasamos a diez artistas fundamentales, seleccionados no como ranking, sino como ejemplos diversos de lo mucho que puede ser el videoarte.
📺 Nam June Paik – El padre del videoarte
Nam June Paik, nacido en Corea y formado en música y arte, es considerado el padre del videoarte. En los años sesenta comenzó a manipular televisores para transformar la señal en imágenes abstractas, caóticas y sorprendentes. Una de sus obras más famosas es TV Buddha (1974), donde una estatua de Buda se enfrenta a un televisor que transmite en vivo su propia imagen. El resultado es una reflexión profunda sobre la relación entre lo antiguo y lo moderno, lo espiritual y lo tecnológico. Paik demostró que la televisión podía ser mucho más que un medio de entretenimiento: podía ser un lienzo y una escultura.
💧 Bill Viola – Espiritualidad en cámara lenta
Bill Viola llevó el video hacia un terreno contemplativo y espiritual. Sus obras suelen proyectarse a gran escala, en salas oscuras que invitan a la meditación. En The Crossing (1996), por ejemplo, un hombre camina lentamente hacia la cámara hasta quedar consumido por el fuego y luego por el agua. La lentitud extrema transforma la escena en un ritual visual, donde los elementos naturales representan purificación y renacimiento. Viola utiliza la tecnología digital para hablar de lo eterno, lo humano y lo trascendente.
🚶 Bruce Nauman – El cuerpo como laboratorio
Bruce Nauman usó su propio cuerpo como herramienta para explorar los límites del espacio y la repetición. En Walking in an Exaggerated Manner Around the Perimeter of a Square (1967–68), filma su andar forzado y repetitivo alrededor de un cuadrado imaginario. Lo que parece un ejercicio absurdo se convierte en un estudio de la presencia física y la resistencia. Nauman demostró que el video podía capturar la performatividad del cuerpo sin necesidad de narrativa, y que lo cotidiano podía volverse inquietante si se miraba con la suficiente atención.
🎭 Joan Jonas – Performance y poesía visual
Joan Jonas es pionera en combinar performance, objetos y video. Su obra Vertical Roll (1972) parte de un defecto técnico de los televisores: la imagen que se desplaza hacia arriba de manera continua. Jonas convirtió esa falla en un recurso expresivo, usándola para fragmentar su propia imagen en la pantalla. El resultado es una metáfora visual sobre la identidad, el género y la percepción fragmentada. Jonas abrió un camino para artistas posteriores, mostrando que el video podía ser a la vez experimental, personal y profundamente poético.
🌸 Pipilotti Rist – Colores, sueños y rebeldía
La artista suiza Pipilotti Rist creó un universo completamente distinto: vibrante, inmersivo y cargado de humor. Su obra Ever Is Over All (1997) la muestra caminando sonriente por una calle mientras rompe ventanas de autos con una flor gigante. Es un gesto lúdico y violento a la vez, que puede leerse como una crítica feminista a la autoridad y a los espacios dominados por lo masculino. Rist lleva el video más allá de la pantalla: lo proyecta en techos, paredes y suelos, convirtiendo las salas de museo en entornos inmersivos donde el espectador se sumerge en un sueño lleno de colores.
🕌 Shirin Neshat – Voz y silencio
La iraní Shirin Neshat usa el video para hablar de género, exilio y poder en contextos islámicos. Su obra Turbulent (1998) contrapone a un hombre que canta ante un auditorio lleno con una mujer que interpreta una pieza vocal experimental en una sala vacía. La tensión entre ambos espacios revela desigualdades de género y plantea preguntas sobre la visibilidad y la voz femenina. Con una estética sobria pero cargada de simbolismo, Neshat combina poesía, política y emoción, convirtiendo cada video en un manifiesto visual.
🔡 Gary Hill – El lenguaje como imagen
Gary Hill llevó el video hacia la exploración del lenguaje y la comunicación. Muchas de sus obras combinan texto, voz y visuales abstractos para mostrar cómo la tecnología transforma nuestra manera de hablar y de entender el mundo. En Electronic Linguistics, Hill convierte las palabras en esculturas electrónicas, manipulando el sonido y la imagen para crear una experiencia audiovisual única. Su trabajo demuestra que el video no solo sirve para mostrar imágenes, sino también para repensar los códigos del lenguaje y la relación entre lo que decimos y lo que vemos.
🕰️ Douglas Gordon – El tiempo alterado
El escocés Douglas Gordon experimenta con el tiempo como material artístico. En 24 Hour Psycho (1993), estira la película de Alfred Hitchcock hasta que dura un día entero. El suspenso desaparece y se convierte en contemplación: lo que antes era veloz e intenso, ahora es lento y casi inmóvil. Gordon nos obliga a mirar de otra manera, a descubrir detalles mínimos que en la velocidad normal pasarían desapercibidos. Su trabajo pone en evidencia que el tiempo de la imagen es también una construcción cultural que puede ser manipulada.
⏱️ Christian Marclay – El reloj del cine
Christian Marclay, artista suizo-estadounidense, unió video y música en obras monumentales. Su pieza más célebre es The Clock (2010), una instalación de 24 horas compuesta por miles de fragmentos de películas donde aparecen relojes. Cada fragmento está sincronizado con la hora real, de manera que si el espectador entra a la sala a las 5:23 de la tarde, verá un reloj marcando exactamente esa hora en pantalla. La obra convierte el paso del tiempo en una experiencia compartida entre el cine y la vida cotidiana, jugando con la memoria y la expectativa.
👁️ Hito Steyerl – Política de la imagen
La alemana Hito Steyerl es una de las voces más influyentes del videoarte actual. Sus obras analizan la circulación de imágenes en la era digital, la vigilancia y el poder. En Being Invisible Can Be Deadly (TateShots, 2010), Steyerl reflexiona sobre la invisibilidad en un mundo saturado de cámaras y control. Su planteamiento es claro: no siempre estar oculto es una forma de protección; a veces también puede ser un riesgo. Con ironía y lucidez, Steyerl muestra que el videoarte contemporáneo es también un espacio de crítica política y cultural.
El videoarte nos enseña que la pantalla no es solo un lugar donde mirar imágenes pasivamente, sino un terreno donde podemos imaginar, criticar, jugar y reflexionar. Desde los televisores intervenidos de Paik hasta los análisis digitales de Steyerl, este recorrido demuestra que el videoarte nunca ha sido un lenguaje único: es una constelación de perspectivas. Algunos artistas lo usan para buscar espiritualidad, otros para desafiar el poder, otros para sumergirnos en sueños. Lo que tienen en común es que todos nos invitan a mirar de otra manera. Si te pareció interesante esta nueva entrada de nuestro blog te invitamos a escuchar nuestro podcast en Spotify.



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